En cinemas.pop encontré esta noticia que, aunque con casi un año de retraso, os dejo, literalmente, aquí, especialmente porque en su desarrollo da algún dato de cómo han de plantearse las historias para móviles.
Apunta también la importancia que para el sector audiovisual está empezando a tener el móvil , para los que, por cierto, ya se pueden encontrar páginas para descargar películas: -increíble si pensamos en ver películas de 90 minutos en pantallas de 3 pulgadas.
Robert Redford y los cortos para móviles
Robert Reford es algo más que ese señor ya tirando a viejo por el que muchas señoras cometerían una tontería por menos de un millón de dólares. Si a su compañero de reparto para la historia y amigo Paul Newman le dio por estampar su careto en latas de salsas y donar los beneficios a la beneficencia, Redford prefirió convertirse en el gran benefactor del cine independiente con la creación del Festival de Sundance. Ahora, un cuarto de siglo después y superada la setentena, demuestra una vez más ser una mente inquieta y abierta a las nuevas tendencias con su nueva iniciativa: promover cortometrajes especialmente rodados para teléfonos móviles.
El actor, a través de de su instituto Sundance se ha lanzado a la aventura de producir películas concebidas de principio a fin para este nuevo soporte. En la era YouTube, cuando el vídeo corto es el rey y el móvil un apéndice corporal más, parece inevitable que los contenidos para este soporte empiecen a especializarse más de lo que ya están ¡queremos un Mozart de los politonos! Sin duda el soporte tiene sus propias características que Redford explicaba recientemente y que os resumo:
El tamaño y la resolución de pantalla de los terminales son un condicionante a la hora de crear contenidos específicos para el soporte, que duda cabe. No parece muy lógico rodar a lo Cecill B. DeMille para un terminal con una pantalla enana.
Deben ser historias que puedan ser entendidas sin apenas diálogos dado que la audiencia potencial es todo el planeta y la pantalla no da para mucho subtítulo. Paradójicamente la revolución del 3G puede hacer volver al cine a sus orígenes, cuando el aspecto determinante era la fuerza de las imágenes.
Se van a producir en principio cinco películas de cinco minutos como máximo. Entre los directores encontramos nombres consagrados como los responsables de la reciente Pequeña Miss Sunshine, que tanto le gustara a nuestro Alberto. El presupuesto de las películas será de a 20.000 dólares la unidad.
Parece claro que esto no ha hecho más que empezar, y que el futuro de la tele, el cine e inevitablemente (y por desgracia) de la publicidad está en esos pequeños terminales diabólicos sin los que ya no podemos vivir. Tampoco me cabe duda de que pronto veremos cine producido pensando en los IPods o las PSP. No lo dudes más y cómprate aquella cazadora con batería que viste.